SARUBBI, UN FILOSOFO DE HECHO Y DERECHO
Por: Sergio Daniel Picco Ortiz. sergiopicco@gmail.com
Universidad Católica Ntra. Sra. de la Asunción.
Parece necesario en la historia de la filosofía que en ciertas épocas se detengan los espíritus a contemplar las grandes figuras consagradas por los tiempos como si por vez primera fueran descubiertas y conquistar de esa suerte un punto común de partida de esa forma mirar lo vivido en un momento natural para evaluar, ver el avance y proponerse nuevas metas. En la historia hay un tiempo para plantar, cultivar y cosechar.
¿Por qué la historia paraguaya muchas veces está marcada por acontecimientos militares, golpes de Estado y guerras donde los protagonistas son los que matan o torturan? Pocas veces, nuestra historia esta marcada por acontecimientos optimistas y de crecimiento para la humanidad. Es como que existiera un trauma psicológico del cual, a veces, nuestra historia no logra ver los acontecimientos decisivos que marcaron también la vida. Una vida donde la libertad y la esperanza del hombre juegan un rol fundamental pero, no perfecta. Es necesario ver también nuestra historia desde otro horizonte y marcarla, de algún modo, con personas que dieron su vida, su mente, su fuerza con luces y sombras. Con personas que creyeron en un mundo mejor, que trataron de dejar el mundo mejor de lo que encontraron, con personas que proyectaban la paz a la humanidad y que tuvieron esperanza en que es posible la verdad como múltiples son las maneras de encarar, vivir y comprender el mundo.
Los espíritus al contemplar la historia de la filosofía creen en la vida por eso tiene sentido vivirla, por eso tiene sentido evaluarla, ver lo que se avanzó y sobre todo, proponerse nuevas metas para organizar el camino a seguir sin olvidar mirar el paisaje del camino.
A continuación no nos ocuparemos de la filosofía de Sarubbi, sino de su persona y su trabajo, así pintaremos su retrato por las particularidades de su vida y de su carácter, teniendo como punto de partida las pocas fuentes vivas y escritas sobre él.
D. W. Kim, alumno de Sarubbi, sostiene que su maestro es un filósofo de hecho y derecho. Sarubbi administra seriamente teorías sociales actualizadas de su época, trabaja de forma ordenada en el planteamiento de la idea. Sus discursos y conversaciones espontáneas son sumamente ordenados. Bien aplomado, solo dice lo que tiene que decir y punto. Tiene un conocimiento que los demás no lo tenían, una formación y una orientación intelectual el cual aquel circulo no estaba manejando. Aunque, Kim no ve a Sarubbi como un teórico propio, que aporta un pensamiento original como filósofo social sin embargo, sostiene que es un pensador filosófico.
Desde lejos se ve la seriedad, en Sarubbi, su actitud filosófica, su búsqueda de la verdad. Una actitud muy típica de un filósofo. Seriedad y apertura en el diálogo propio del filósofo. Hace preguntas que va abriendo camino. Participaba en teatros y conciertos y no llevaba una vida agitada como la de Søren Kierkegaard o Friedrich Nietzsche.
Sarubbi buscó la verdad cada mañana, la buscó en su interior, sobre todo en esta realidad donde el lapacho florece, donde los ríos son fuente de vida y donde las estrellas se ven al sur del cielo paraguayo. No trabajó solo en tan ardua tarea filosófica sino, en equipo donde presidía con oídos atentos a cada integrante. Nunca quedaba conforme con una versión de la realidad, la contrastaba y comparaba con otras realidades. Una persona que conocía su tierra y la cultivaba catorce horas al día; una tierra sofocada por el sol donde se transpiraba inseguridad política, económica y educativa; en cambio plantó sistemática e institucionalmente, de forma estratégica, oportunidades para el crecimiento natural de la historia.
Plantó oportunidades. Tal vez, sea el tiempo de mirar lo plantado y empezar a cosechar algún fruto maduro.
Una vez, nuestro filósofo organizó una reunión en una empresa prestigiosa de ingeniería y la presidió. Esta reunión se realizaba fuera de su trabajo habitual -el cual consistía en la planificación estratégica de la educación en todos los ministerios de nuestro país- como jefe de planificación en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Asunción. Es así que terminada aquella reunión con empresarios internacionales volvió caminando a su trabajo. Sin embargo, se puso a pensar al no encontrar su vehículo en el estacionamiento de la universidad y empezó a preguntarse cómo había regresado a su trabajo si no estaba su vehículo. Estaba tan preocupado en su planificación educacional que se olvido del auto en el estacionamiento de aquella reunión.
En otra ocasión, como de costumbre, fue invitado a dar clase en el Instituto Superior de Educación de Asunción. En el aula no había encontrado un escritorio y una silla para su cátedra -realidad que vivió en todas las regiones del país- en cambio, se encontró con una inmensa cantidad de estudiantes que venían de diferentes lugares del país para escucharlo. Empezó con un chiste espontáneo y alegre que todo el mundo se mató de la riza, posteriormente se sentó en una grada del suelo a iniciar la clase de forma sencilla y profunda que todos quedaban asombrados.
Hombre preocupado por la realidad educativa del país más aún, de des-partidizar la educación. Escudriñó la forma para independizar la educación de la política partidaria, buscaba su autonomía y con esta intención presenta la Ley General de Educación Nº 1.264 el 26 de mayo de 1998.
Ahora pensemos en que si la verdad es eterna e inmutable, el más anciano será casi siempre el más sabio, y al joven no le quedará otro remedio que adquirir sabiduría oyendo a los ancianos. En cambio, si la verdad debe ser buscada, en cierta forma realizada, no basta ser anciano para ser sabio y un joven creativo puede ser más sabio que su padre o abuelos. En esta nueva perspectiva, la verdad no está para ser conocida, sino para ser hecha. El problema no está del lado de lo adquirido, sino en la búsqueda que surge del reconocimiento de que nadie tiene acceso a la totalidad, de una sola vez y en forma inmediata es por eso que en nuestra investigación filosófica no podremos abarcar toda su existencia. Pero, estamos convencidos que Vicente Sarubbi Zaldivar es un filósofo paraguayo.
Nuestro filósofo está convencido de que lo propio de este oficio es comprender el mundo como una realidad no dicotómica, esquizofrénica o maniquea. Sabía que el mundo no es bueno o malo, blanco o negro, sino más bien gris o con matices que permiten pasar de un extremo al otro; sabe que la existencia, que en algún momento puede aparecer, recordando a Descartes, “clara y distinta”, resulta en realidad ambigua.
Ante el saber dogmático del “cree o muere”, origen de todo autoritarismo excluyente, Sarubbi puede ver y mostrar que la verdad no es única, que la verdad humana –la posible para él- es contingente, provisoria, perfectible y plural, como múltiples son las maneras de encarar, vivir y comprender el mundo .
La filosofía se mueve despacio. Nuestra investigación filosófica no podrá abarcar toda la existencia de Sarubbi, sin embargo, es un filósofo paraguayo porque trabajó incansablemente por la cultura paraguaya, fue uno de los hombres más ilustrados, mejor formado y de pensamiento más crítico en la realidad educativa. Porque es un ejemplo de dignidad y honestidad en la función pública, un extraordinario impulsor de la educación. Un hombre que muere joven cuando todavía había mucho por aprender de su inteligencia, su talento y su pasión.
Sarubbi es un patriota en el más extenso sentido de la palabra. Es un filósofo paraguayo porque toda su vida la dedicó a la sistematización de la cultura y la educación como miembro del Consejo Asesor de la Reforma Educativa desde Andrés Rodríguez.
Es filósofo especialista en la metafísica de la obra crítica de Inmanuel Kant. Un discípulo de Adriano Irala Burgos y Niklas Luhmann.
Sarubbi es un filósofo social porque diseña, ejecuta y hace funcionar su pensamiento en un sistema de escuela. Una escuela menor que inicia con la Reforma Educativa, posteriormente en el Centro de Adiestramiento en Servicio de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Asunción que pasa al Instituto Superior de Educación de Asunción, desde donde planifica sistemáticamente su influencia en el Instituto Superior de Educación hasta llegar a influir en la Universidad Católica Ntra. Sra. de la Asunción en el Vicerrectorado hasta llegar a crear un sistema de ingreso que lo denominó Curso Probatorio de Ingreso, actualmente admisión. Llega al momento más alto de su influencia cuando logra concretizar su sueño más anhelado: La Escuela de Administración de Negocios de educación en postgrados y a realizar la idea de educación inclusiva con oportunidades creando la Universidad del Cono Sur de las Américas. Es así como llega a funcionar su escuela y su influencia filosófica. A continuación es ministro de educación y cultura donde funda el Consejo Nacional de Educación y Cultura para regir su pensamiento a nivel nacional mediante la Ley General de Educación Nº 1.264 el 26 de mayo de 1998. Sarubbi es un puente entre la filosofía paraguaya y el Corredor de las Ideas de Cono Sur de las Américas firmando el manifiesto de san Leopoldo en Brasil.
Creía en los efectos del tiempo como engendradores de nuevas estructuras. Varón virtuoso, fue amado y respetado […]
En cambio, existe en Paraguay también un pensamiento filosófico que desmerita toda la labor hecha por Sarubbi y su escuela. En ella encontramos a Secundino Núñez expresando que en Latinoamérica y mucho menos en nuestra tierra existe la posibilidad de ser filósofo, argumentando sin pruebas válidas que los verdaderos filósofos terminaron con Tomas de Aquino en la edad media. D. W. Kim sostiene que Sarubbi sólo se aprovechó del momento político con Wasmosy para robar dinero al país e incluso de que no aportó un pensamiento original a la filosofía y María Teresa Galeano sostiene que nuestro filósofo falto a su ética, cuando siendo miembro administrativo de la Universidad Católica Ntra. Sra. de la Asunción, por otro lado, apoyaba y ejecutaba la ley para crear universidades privadas en Paraguay con Wasmosy hasta lograr su objetivo creando la primera universidad privada aplicando esa ley donde nace la Universidad del Cono Sur de las Américas y es rector en ella hasta su muerte.
La propia Universidad Católica Ntra. Sra. de la Asunción criticó en su mesa examinadora sobre la tesis doctoral sosteniendo: ¿Cómo es posible que en una Universidad Católica se quiera defender una tesis sobre Kant, quien es un camino al positivismo y al ateísmo? En cambio, Sarubbi era capas de comprender la incomprensión y decía: no manejan muy bien el tema, no entendieron el planteamiento y es por eso, no más. Todo lo tomaba muy filosóficamente.
Sin embargo, la filosofía paraguaya no ha perdido a un de sus mejores hombres formados […] El aporte de la visión de Sarubbi se ve en la consolidación de la Reforma Educativa como ministro de educación y miembro del Consejo Nacional de Educación y Cultura. Su labor como docente e investigador no será jamás olvidada por todos aquellos que fueron sus alumnos, lectores y colegas […] Nos dio lecciones de rigurosidad científica en su obra: Un sistema de educación superior para el Paraguay democrático . De hecho su vocación filosófica la había enriquecido mediante una profunda aplicación a la filosofía kantiana, al conocimiento de la lógica y la epistemología moderna. En el campo del pensamiento se destacó por su rigor y una adecuada fundamentación teórica. Constituyó una familia ejemplar, siendo un modelo de paternidad, teniendo a su lado una esposa que le brindaba siempre su sostenido apoyo con una dedicación asombrosa a sus cuatro hijos varones con sencillez y solidez intelectual.
Un modelo que debemos seguir sosteniendo como estandarte en este proceso de nuestra historia filosófica; un hombre sencillo, afectivo y de sólida amistad. Esto demuestra un modelo de filósofo cristiano semejante con Adriano Irala Burgos. Por lo tanto, es probable la importancia de su estudio para presentar como un estilo de ser filósofo paraguayo.
Sarubbi es un filósofo del conocimiento. Es profesor de metafísica, exclusivamente de los prolegómenos de Kant, profesor de teoría del conocimiento y profesor de fundamentos filosóficos de la psicología en la Universidad Católica Ntra. Sra. de la Asunción en la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas. Después, deja como herencia a su alumno y colega Fernando Tellechea las cátedras de teoría del conocimiento y fundamentos filosóficos de la psicología.
Posteriormente, Sarubbi invita a su alumno y colega, Fernando Tellechea, a asumir la cátedra de antropología filosófica en el Curso Probatorio de Ingreso de la Universidad Católica Ntra. Sra. de la Asunción.
Nuestro filósofo tiene un carácter agradable y buen sentido del humor. Le gusta invitar a sus amigos a celebrar la vida, organizar y servir en el encuentro. Es atento y cuidadoso con su esposa.
Adriano Irala Burgos, Secundino Núñez y Laureano García son sus referentes.
Su lectura
Sobre América Latina:
Massimo Desiato. Nietzsche, crítico de la postmodernidad.
OEI. Democracia, desarrollo e integración
Ernesto Mayz Ballenilla. Invitación al pensar del siglo XXI
Corredor de las ideas. Varios documentos
Eduardo Deves. Estudios Latinoamericanos. Solar
Hugo Javier Caballero. En el camino de la integración
James Bowen. Historia de la educación occidental
Mario Bunge. La ciencia, su método y su filosofía
Sobre Paraguay:
Domingo M. Rivarola. Una sociedad conservadora ante los desafíos de la modernidad
Varias obras. Historia paraguaya. Y libros afines sobre cultura
Meter A. Schmitt. Paraguay und Europa
Wisner de Morgenstern. El dictador del Paraguay J. G. de Francia
Bartolomeu Melia. Guaranies y jesuitas
Carmen Colazo. CIDSEP. Los partidos políticos en el Paraguay
Pedro Chinaglia. Ser Hombre
Mario Ramos Reyes. Filosofía y pensamiento democrático.
El guaraní. Varias obras sobre lengua guaraní
Grazziella Corvalan. Sociedad y lengua: bilingüismo en Paraguay
Helio Vera. Varias obras
Efraín Cardozo. Varias obras
Miguel Chace Sardi. Situación actual de indígenas en Paraguay
Natalicio González. Varias obras
José Luis Appleyard. Varias obras
Suplemento antropológico. UCA. Toda la colección
Estudios paraguayos. UCA. Toda la colección
Natalicio González. Geografía del Paraguay
Bartolomeu Meliä. El Paraguay inventado
Gustavo Becker. El sistema electoral paraguayo
Revista paraguaya de sociología. Varias revistas
Augusto Roa Bastos. Varias obras
Sobre filosofía:
Edgar Morin. Terre Patrie
Kant. Varias obras
Remy C. Kwant. Filosofía social
Hegel. Varias obras
Filosofía alemana. Desde Nicolás de Cusa hasta hoy.
Lucien Goldman. Las ciencias humanas y la filosofía
Theodor Viehweg. Tópica y filosofía del derecho