Andrés Miguel Pérez de Velasco
El ayudante de cura instruido en el porte a que le obliga su dignidad, en los deberes a que le estrecha su empleo, y en la fructuosa practica de su ministerio
El pretendiente de curatos instruido para si lograre su pretencion, y desengañado para que si no es unicamente la honra de Dios, y el bien de las almas, quien le mueve, desista de pretender, y no sea cura